Menopausia masculina

junio 8, 2011 on 3:12 pm | In Artículos de opinión, Menopausia | 1 comentarios

La sociedad ha cambiado de forma radical las diferentes etapas de la vida de un ser humano. Alejandro Magno no llegaba a los 30 cuando había expandido las fronteras de su pequeña ciudad conquistando Atenas y derramándose por todo el continente euroasiático hasta llegar a la India. Para esa portentosa conquista, Alejandro contó con numerosos batallones de jóvenes que como él, al regresar de su victoriosa gira, estaban listos para retirarse y acabar sus días en un pequeño terruño, recompensa de sus días de gloria al lado del gran general. Hoy en día, la esperanza de vida se ha alargado hasta casi los cien años, siendo habitual oír noticias como que un joven de 40 años ha obtenido un premio a la investigación. ¡Un “joven” de 40 años!

Antiguamente, los rituales de paso, en los cuales tu tribu, tu sociedad te acompañaba para hacerte sentir todo el peso de la responsabilidad de convertirte de niño a hombre, tenían lugar a edades muy tempranas. En las sociedades guerreras y cazadoras, pasabas una noche en la jungla y traías una presa significativa que habías matado con tus propias manos o con tus armas rudimentarias: un arco y flechas, una lanza… Al volver victorioso, toda la tribu te celebraba, te vestías y te peinabas de forma diferente y mostrabas con el lenguaje no verbal que ya eras un hombre. Luego entrabas en la etapa fértil en que cazabas para la tribu y para tu familia y llegado el momento en que tus fuerzas ya no eran las mismas, te convertías en un consejero, un anciano sabio a quien acudir en busca de consejo. Lo bueno de pertenecer a una tribu, es que todo el mundo tiene muy claro cuál es su papel, qué es lo que se espera de él. Eso proporciona una gran serenidad para poderse dedicar a ello plenamente, en cuerpo y alma.

Hoy, en cambio, hombres y mujeres nos encontramos en una sociedad confusa y en cambio trepidante. Con una sociedad cada vez más laica, los ritos de paso como el bautismo y la comunión han ido desapareciendo y al único que nos aferramos, y no todos, es a la boda, en realidad el paso del joven irresponsable al hombre que sienta la cabeza y se responsabiliza de una familia.

El mundo de los hombres, sus referencias y valores, ha cambiado tanto como el de las mujeres emancipadas, profesionales y con ambiciones en el mundo empresarial o político. Toca corresponsabilizarse del cuidado de los hijos, aceptar que el papel dominante/sumisa ya no vale en casa. Y mientras buscan su lugar en el universo siguen teniendo la jungla de asfalto para ir de caza, una caza donde la presa es una bella mujer dispuesta a rendirse a sus encantos varoniles, la oficina, donde compiten por el liderazgo, y los deportes de aventura, donde dan rienda suelta a sus hormonas preferidas: adrenalina y testosterona. La testosterona es una palabra mágica que nos lleva rápidamente a la andropenia, el envejecimiento del hombre y la ciencia del Antiaging para paliar e incluso revertir los síntomas.

1 comentario »

RSS feed para los comentarios de esta entrada. TrackBack URI

  1. Vaya, nunca me había parado a pensar en la menopausia masculina. Sí que ha cambiado mucho la perspectiva desde que nuestros padres y abuelos ya estaban en la madurez casi desde la treintena al panorama actual en el que hay mucho complejo de Peter Pan mal curado :)

    Comentario by Patch — 13 junio, 2011 #

Deja un comentario

XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>